Ir al contenido principal

El y los silencios

Siempre he hablado del poder de las palabras, quizás porque trabajo con ellas y creo como dije anteriormente en su incalculable valor. ¿Pero que hay del silencio?
Posse una gran diversidad de aristas al igual que la palabra, en tanto diría que es una forma de comunicación, muchas veces en esto de tener incorporado tanto la palabra como mensaje concreto, nos olvidamos que “un silencio” puede ser un mensaje lleno de contenido. El silencio aparece ante emociones tan antagónicas como la felicidad y la tristeza, puede ser un signo de intimidad o un escudo donde refugiarse.
El silencio es necesario para escuchar que le pasa al otro y que nos pasa a nosotros mismos.
Da permiso a otras formas de comunicación, como lo gestual, el movimiento como las caricias, nos permite la introspección y otras veces la reflexión.
El poder practicarlo es un signo de salud, ya que no solo se hace silencio cerrando la boca, sino dejando de pensar, de hecho hay un síntoma dentro de la psicología que es la rumia mental. Para entenderlo y pido disculpas por lo rustico de mi explicación es cuando nuestra conciencia, por decirlo de alguna manera, no para de hablarnos.
En síntesis, de tanto en tanto, es bueno poder conectarnos con el silencio, ya que crea una atmosfera propicia para estar receptivos a aquello que nos pasa adentro y porque no también en el afuera.
Uno comparte el silencio con otro, entre otras, con aquellos que posee confianza y ha podido intimar (tener una intimidad), este muchas veces, es refugio de lo mas profundo del ser humano.

¡qué pensas acerca del silencio?

Comentarios

  1. Amo el silencio,
    el silencio en soledad, el silencio compartido,
    el silencio que permite el verdadero encuentro con uno mismo ,
    con los demas, con el mundo....
    el silencio lleno de vida, los silencios de paz, de emoción, donde habla nuestra alma desnuda
    pura y simple, inabarcable por las palabras..
    silencios que transforman las palabras,
    silencios que escuchan y se dejan escuchar...
    Silencio lleno,
    siempre lleno
    y pleno de unión y encuentro
    con todos los seres, con el mundo ,
    con el amor de la creación toda...


    Gracias Facu por escribir y despertarnos al filosofar sano, aplicable y placentero sobre temas para mi fascinantes!!

    Y gracias por todos nuestros silencios compartidos !!

    Mariana Inés

    ResponderEliminar
  2. El silencio es a veces la peor de las verdades, pero tambien llega a ser ese momento en el cual puedes llegar a conocer mucho mas de lo que crees, no me gusta del todo pero a veces es necesario.


    Te dejo un abrazo desde Mexico
    q estes bien.

    ResponderEliminar
  3. Existe la virtud de hablar lo mismo que la de callar.Callar es lo único que suena igual en todas las culturas ,ahí somos igual puesto que el silencio es universal.No hace falta la palabra en el silencio,el silencio tiene sus propios códigos,silencios de susurros,de gritos,de lamentos,de complicidad,de cobardía,de resignación,silencios de silencios.En todo caso,no hay silencios iguales,se puede leer y escribir con silencios.
    Las mejores palabras nacen en el silencio,los poetas se emborrachan de silencio,los enamorados...el silencio nos pertenece,es la máxima expresión de sabiduría.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario, te invitamos a conocer nuestra web www.psicologossanmiguel.com.ar

Entradas populares de este blog

Crecer en las diferencias.

En las relaciones humanas generalmente realizamos un camino casi “obvio”, el valorar principalmente aquello que solo que resulta afín a mi persona: lo parecido, lo igual, tener mismos gustos, ideología, puntos de vista similares frente a diferente situaciones de la vida. Esto es en esencia uno de los lugares de donde los seres humanos sostenemos la ilusión que tenemos los hombres de completarnos con los otros, el mito de la media naranja, dos iguales para ser uno. La mitología griega nos cuenta que los seres humanos en un principio éramos perfectos, solo uno, teníamos una forma esférica y contábamos con cuatro piernas y cuatro brazos. Poseíamos dos caras, una que refería a lo masculino y otra a lo femenino, de esta forma, rodábamos por la vida con un sentimiento de completud. Este estado de ausencia de falta o vacío llevo al humano, según la tradición griega, a ser arrogantes y a pensarnos como dioses. Posiblemente las mismas sensaciones y experiencias de que todo se puede, que ha...

Miedo a fracasar

Muchas veces escucho en mi trabajo, como así también en mis diálogos internos esta pregunta que resuena. He pensado bastante al respecto y opino que cuando este dilema se presenta habría que tomarse unos minutos para reflexionar acerca de ello. Puede que en algunas situaciones que el miedo al fracaso quede conectado de una forma u otra con nuestra autoestima. Que aquello que se quiere lograr por ejemplo aprobar un examen, dar una presentación, invitar a salir a una persona, etc. Quede ligado y librado a la valoración que los demás le den a mi conducta, hay un riesgo de ser desaprobado o una presión por serlo. Cuando es así este miedo en vez de motorizar, paraliza. Cabe señalar que el miedo no es malo, de hecho es uno de los mecanismos psicológicos y sus conductas derivadas que han permitido a millones de especies la supervivencia. Hay otros casos muchos mas extremos en el cual el “miedo” sirve de pantalla a una intolerancia a la frustración, a la capacidad de poder soportar el erro...

Somos niños obedientes. Reflexiones acerca de los mandatos ¿familiares?

Quizás suene muy psicoanalítico, pero es inevitable señalar como muchos mandatos que nos han sido inculcado de pequeños resuenan el la cabeza de uno, aún siendo adultos. Esta temática como todas tiene diferentes puntos de vista, en parte tanto nuestras cosas disfuncionales como las fortalezas que poseemos, son producto de aquello que nos han enseñado que desde pequeños. Así vamos construyendo a lo largo de la vida nuestro “YO SOY” soy un desastre con mis afectos soy un inútil soy inseguro Frases que se van repitiendo tanto en nuestras cabezas que van configurando una realidad y emociones que le son funcionales. Hay un concepto muy claro dentro de la psicología cognitiva que se llama la profecías autocumplidoras. Son aquellos miedos, preconceptos que uno tiene, sobre los cuales insiste tanto que cobran una fuerza tal que terminan siendo realidad, ya que el sujeto va construyendo las variables, los hechos para que ello suceda. Así el miedoso piensa tanto en su temor que esta idea ...