Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como las palabras se las lleva el viento

El y los silencios

Siempre he hablado del poder de las palabras, quizás porque trabajo con ellas y creo como dije anteriormente en su incalculable valor. ¿Pero que hay del silencio? Posse una gran diversidad de aristas al igual que la palabra, en tanto diría que es una forma de comunicación, muchas veces en esto de tener incorporado tanto la palabra como mensaje concreto, nos olvidamos que “un silencio” puede ser un mensaje lleno de contenido. El silencio aparece ante emociones tan antagónicas como la felicidad y la tristeza, puede ser un signo de intimidad o un escudo donde refugiarse. El silencio es necesario para escuchar que le pasa al otro y que nos pasa a nosotros mismos. Da permiso a otras formas de comunicación, como lo gestual, el movimiento como las caricias, nos permite la introspección y otras veces la reflexión. El poder practicarlo es un signo de salud, ya que no solo se hace silencio cerrando la boca, sino dejando de pensar, de hecho hay un síntoma dentro de la psicología que es la rumia m...

El valor de las palabras.

Pensando en este tema tan amplio como complejo elegí quizás caer en el simplismo, en función de poder transmitir conceptos más claros y accesibles, ya que en última instancia este blog no tiene por finalidad la divulgación científica, sino expresar tan solo reflexiones personales acerca de temas relacionados con el vivir humano. Quisiera rescatar algunos aspectos acerca de la palabra que nos recuerdan cuan importante son en nuestra vida y en cierta forma cuestionar y disentir acerca de que “ las palabras se las lleva el viento”. Desde lo antropológico, social y cultural la palabra ha permitido al hombre diferenciarse de las otras especies de este planeta. En el ámbito de lo humano, funciona como un estructurador psíquico, nos da acceso al mundo simbólico, a modo de ejemplo para entender este aspecto, diría que la misma permite expresar cosas no tangibles como la alegría, la pena, el amor y el deseo. Através de las mismas podemos “curar” o hacer verdaderos estragos sin necesidad de ape...