14/3/09

Los límites

Siempre escucho "no hay limites","te falta ponerle limites a aquello", "en esta sociedad no hay limites".
¿Qué son los limites?, ¿para que sirven?, ¿qué relación tienen con la libertad y el autoritarismo? Están son algunas preguntas que me surgen al momento de pensar acerca de los límites. Como primera medida, y debo confesar que es algo que hago casi siempre, es en primer lugar recurrir al diccionario para ver cual es el verdadero significado de la palabra que me inquieta.
El Diccionario de la R.A.E dice: "Línea imaginaria o real que separa, dos terrenos, dos países, dos territorios" De esta primera explicación damos cuenta que los límites nos permiten DIFERENCIAR, ya sean cosas reales o imaginarias. Gracias a ello se puede tomar consciencia del bien y del mal, de lo mío y lo del otro, de lo que pertenece a mi intimidad y lo que es publico entre otras cosas.
La segunda acepción que aparece en el diccionario es "fin, término". Los límites nos permiten reconocer entonces la finalización de algo. La finalización de un ciclo en nuestra vida, de una relación afectiva, de un momento difícil, de la jornada de trabajo para entregarnos al ocio, etc.
El diccionario prosigue diciendo: "Extremo que puede alcanzar lo físico y lo anímico". De aquí rescato algo fundamental, que los límites casi siempre y para que sean efectivos, al menos eso pienso deben integrar estos dos aspectos, lo físico y lo anímico. Se me ocurre graficarlo de la siguiente manera, en un interrogante.

11/3/09

El y los silencios

Siempre he hablado del poder de las palabras, quizás porque trabajo con ellas y creo como dije anteriormente en su incalculable valor. ¿Pero que hay del silencio?
Posse una gran diversidad de aristas al igual que la palabra, en tanto diría que es una forma de comunicación, muchas veces en esto de tener incorporado tanto la palabra como mensaje concreto, nos olvidamos que “un silencio” puede ser un mensaje lleno de contenido. El silencio aparece ante emociones tan antagónicas como la felicidad y la tristeza, puede ser un signo de intimidad o un escudo donde refugiarse.
El silencio es necesario para escuchar que le pasa al otro y que nos pasa a nosotros mismos.
Da permiso a otras formas de comunicación, como lo gestual, el movimiento como las caricias, nos permite la introspección y otras veces la reflexión.
El poder practicarlo es un signo de salud, ya que no solo se hace silencio cerrando la boca, sino dejando de pensar, de hecho hay un síntoma dentro de la psicología que es la rumia mental. Para entenderlo y pido disculpas por lo rustico de mi explicación es cuando nuestra conciencia, por decirlo de alguna manera, no para de hablarnos.
En síntesis, de tanto en tanto, es bueno poder conectarnos con el silencio, ya que crea una atmosfera propicia para estar receptivos a aquello que nos pasa adentro y porque no también en el afuera.
Uno comparte el silencio con otro, entre otras, con aquellos que posee confianza y ha podido intimar (tener una intimidad), este muchas veces, es refugio de lo mas profundo del ser humano.

¡qué pensas acerca del silencio?

6/3/09

El valor de las palabras.

Pensando en este tema tan amplio como complejo elegí quizás caer en el simplismo, en función de poder transmitir conceptos más claros y accesibles, ya que en última instancia este blog no tiene por finalidad la divulgación científica, sino expresar tan solo reflexiones personales acerca de temas relacionados con el vivir humano.
Quisiera rescatar algunos aspectos acerca de la palabra que nos recuerdan cuan importante son en nuestra vida y en cierta forma cuestionar y disentir acerca de que “ las palabras se las lleva el viento”.
Desde lo antropológico, social y cultural la palabra ha permitido al hombre diferenciarse de las otras especies de este planeta. En el ámbito de lo humano, funciona como un estructurador psíquico, nos da acceso al mundo simbólico, a modo de ejemplo para entender este aspecto, diría que la misma permite expresar cosas no tangibles como la alegría, la pena, el amor y el deseo.
Através de las mismas podemos “curar” o hacer verdaderos estragos sin necesidad de apelar a recursos físicos.
Es una condición que en aquello que ha traumatizado al sujeto y lo hace sufrir generalmente nos encontramos con la ausencia de la palabra, con un vacío.
Cuando la palabra se rompe, no solo en el ámbito de la psicología, sino también en lo cotidiano hay una sensación que algo se derrumba y deja de existir. ¿Cómo nos hemos sentido alguna vez por no cumplir nuestra palabra o que otro haya faltado a la suya?
La palabra nos compromete, permite crear, relacionarnos con otros y ser civilizados, dejando de lado la barbarie. Como he dicho también permite “curar o aliviar las dolencias del alma” (no es por casualidad que a la iglesia se va a escuchar la palabra de Dios), pude ser símbolo de una caricia o de el mango de un puñal.

Volvamos a recuperar el valor de algo que nos hacer SER-HUMANO

3/3/09

Los proyectos

En este mundillo de satisfacciones instantáneas, del aquí y ahora, del vivir el momento, los proyectos han quedado un poco devaluados.
Estos son efímeros, nos enfrentan con la peligrosa incertidumbre, en un ámbito en el cual la estabilidad se ha convertido en una moneda gran valor, debido a que el contexto social y cultural se ha vuelto un poco inestable e impredecible.
Pero hace poco me han sorprendido y me han enseñado el gran valor que tienen los proyectos por diversas cuestiones, he aquí algunas de ellas.
-Los proyectos van de la mano de nuestras utopías e ideales que como ya he dicho, pienso que son las que orienta el timón de nuestro barco en el océano que es la vida.
- Estos también nos convierte en seres poseedores del Deseo, condición fundamental para motorizarnos en la vida en tanto mueve la maquinaria de la voluntad humana.
Mientras hay Deseo hay existencia subjetiva, espiritual y fisica.
Es por ello que creo que hay que festejar nuestros proyectos, porque como bien dice la palabra, denuncian nuestra capacidad de proyectarnos en un futuro mediato o no tanto en una realidad distinta, dándole un contenido invalorable a nuestra vida.
Justamente una de las cosas que me han sorprendido hace algunos años atrás trabajando con niños de poblaciones muy marginales era su incapacidad de proyectarse en el futuro. Infiero por ello que la falta de esta virtud queda asociada a la pobreza en todos sus aspectos y dimensiones.
Gracias, Pía por hacerme dar cuenta de todo esto.

1/3/09

Tratamiento Psicoterapéutico y psicopedagógico de niños y adolescentes



Cualquier actividad en la que participen niños o adolescentes  siempre se debe tener ciertos cuidados especiales.  Para ello en el staff del Centro Psicológico San Miguel contamos con profesionales psicólogos y psicopedagogos especializados en la atención de los más pequeños.
A diferencia de los tratamientos con adultos, en estos casos el profesional  tienen una entrevista previa con los padres o el adulto responsable del niño.
En la misma se evaluara los detalles del caso y se decidirá si es necesario el comienzo de un proceso terapéutico, la continuación de solo de entrevistas de orientación a padres en las cuales solo concurren los adultos o la derivación a otras especialidades.
Es importante saber que en estos procesos es importante el compromiso y la participación activa de toda la familia, en especial de los adultos.