Ir al contenido principal

Nomofobicos: Esclavos del celular


Es indudable que en la actualidad el uso de los teléfonos celulares a excedido ampliamente nuestra necesidad de estar comunicados con otras personas. La inclusión de nuevas funciones en los móviles como las redes sociales, GPS , aplicaciones que nos permiten tener acceso al instante a la más variada información, lo han convertido en una herramienta de trabajo pero también recreativa.


Actualmente se registran cada vez más casos de Nomofobia,  que es la denominación del trastorno en el cual la persona posee un miedo irracional e injustificado de no estar conectado mediante su celular o sin este. El término es una abreviatura de la expresión inglesa inglesa “no-mobile-phone phobia”.


 Según las últimas estadísticas que estudian este nueva variante de los trastornos de ansiedad, se han incrementado un 13% los casos de consultas por nomofobia los últimos 4 años. Esto se debe entre otras cosas  hoy en día es cada vez más accesible la compra de celulares y su uso comienza de edad más temprana. Por otro lado señalan que son más frecuentes en la población femenina, siendo el registro de aumento más alto en la población adolescente.


 El síntoma mas frecuente de este padecimiento es el aumento de la ansiedad y nerviosismo frente a la situación de estar sin celular o al no funcionamiento de este por fallas técnicas. En algunos casos esto genera una sensación de desconexión con los otros, angustia, sentimientos de inseguridad,  agresividad entre otras.


 El uso frecuente del celular, se estima que una persona lo puede llegar a mirar al menos 20 veces al día, genera un acostumbramiento a conductas de hipervigilancia o comportamientos de reaseguro como por ejemplo: verificar los mails constantemente, estar al tanto de las novedades facebook, twitear constantemente lo que uno hace, observar el estado de los contactos de whatsapp.

Lic. Facundo Alvarez - Director C.P.S.M

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Crecer en las diferencias.

En las relaciones humanas generalmente realizamos un camino casi “obvio”, el valorar principalmente aquello que solo que resulta afín a mi persona: lo parecido, lo igual, tener mismos gustos, ideología, puntos de vista similares frente a diferente situaciones de la vida. Esto es en esencia uno de los lugares de donde los seres humanos sostenemos la ilusión que tenemos los hombres de completarnos con los otros, el mito de la media naranja, dos iguales para ser uno. La mitología griega nos cuenta que los seres humanos en un principio éramos perfectos, solo uno, teníamos una forma esférica y contábamos con cuatro piernas y cuatro brazos. Poseíamos dos caras, una que refería a lo masculino y otra a lo femenino, de esta forma, rodábamos por la vida con un sentimiento de completud. Este estado de ausencia de falta o vacío llevo al humano, según la tradición griega, a ser arrogantes y a pensarnos como dioses. Posiblemente las mismas sensaciones y experiencias de que todo se puede, que ha...

Miedo a fracasar

Muchas veces escucho en mi trabajo, como así también en mis diálogos internos esta pregunta que resuena. He pensado bastante al respecto y opino que cuando este dilema se presenta habría que tomarse unos minutos para reflexionar acerca de ello. Puede que en algunas situaciones que el miedo al fracaso quede conectado de una forma u otra con nuestra autoestima. Que aquello que se quiere lograr por ejemplo aprobar un examen, dar una presentación, invitar a salir a una persona, etc. Quede ligado y librado a la valoración que los demás le den a mi conducta, hay un riesgo de ser desaprobado o una presión por serlo. Cuando es así este miedo en vez de motorizar, paraliza. Cabe señalar que el miedo no es malo, de hecho es uno de los mecanismos psicológicos y sus conductas derivadas que han permitido a millones de especies la supervivencia. Hay otros casos muchos mas extremos en el cual el “miedo” sirve de pantalla a una intolerancia a la frustración, a la capacidad de poder soportar el erro...

Somos niños obedientes. Reflexiones acerca de los mandatos ¿familiares?

Quizás suene muy psicoanalítico, pero es inevitable señalar como muchos mandatos que nos han sido inculcado de pequeños resuenan el la cabeza de uno, aún siendo adultos. Esta temática como todas tiene diferentes puntos de vista, en parte tanto nuestras cosas disfuncionales como las fortalezas que poseemos, son producto de aquello que nos han enseñado que desde pequeños. Así vamos construyendo a lo largo de la vida nuestro “YO SOY” soy un desastre con mis afectos soy un inútil soy inseguro Frases que se van repitiendo tanto en nuestras cabezas que van configurando una realidad y emociones que le son funcionales. Hay un concepto muy claro dentro de la psicología cognitiva que se llama la profecías autocumplidoras. Son aquellos miedos, preconceptos que uno tiene, sobre los cuales insiste tanto que cobran una fuerza tal que terminan siendo realidad, ya que el sujeto va construyendo las variables, los hechos para que ello suceda. Así el miedoso piensa tanto en su temor que esta idea ...