Ir al contenido principal

Algunas reflexiones antes de comenzar una terapia


El iniciar un proceso psicoterapéutico en la mayoría de los casos, es una elección personal,  habiendo excepciones en las cuales la persona concurre al psicólogo por recomendación de familiares,  medico, psiquiatra u otros profesionales. Más allá de todas estas posibilidades es de suma importancia que la persona que concurre a terapia este plenamente convencido que desea hacerlo o intentarlo estando dispuesto a comprometerse responsablemente consigo mismo y con el tratamiento.

¿Qué es una terapia?

Una terapia es fundamentalmente un tratamiento psicoterapéutico, que posee ciertas pautas o indicaciones que se deben respetar para que tenga un efecto.
No hay terapia que funcione por el solo hecho de concurrir, si no que es un trabajo  que requiere de esfuerzo, voluntad y saber esperar los resultados
Respecto al tiempo que  llevara este trabajo, dependerá de diversos factores pero es importante tener en cuenta que no podremos cambiar en pocas sesiones cuestiones que venimos haciendo hace muchos años. La forma en que vivimos, se trata también de habitos que no se cambian de manera inmediata.
Al comenzar lo primero que me debo preguntar es si estoy dispuesto a comprometerme y a respetar mis tiempos para generar los movimientos necesarios y  ver las cosas de diferente manera, pudiendo actuar o ver las situaciones de otra forma.
La terapia no es solo un lugar para contar mis problemas, sino que también  es para pensarlos y  tratar de encontrar formas alternativas.


¿Por qué debo realizar una entrevista de admisión, no es perder el tiempo?

La entrevista de admisión muchas veces se la piensa como un tramite administrativo y una pérdida de tiempo para la persona que consulta.
Por el contrario en la misma un profesional con experiencia ayudara a determinar si la persona que concurre en busca de ayuda está en condiciones de  realizar una psicoterapia u otro tipo de consulta profesional, debiéndose ser derivado a otra institución o ámbito de atención.
También permite ir delineando la modalidad de terapia más conveniente en relación a las características de la persona y sus expectativas terapéuticas.
Por otro lado se da a conocer la modalidad de trabajo de la institución y evaluar si esta dentro de sus preferencias o expectativas.

¿Por qué los honorarios del terapeuta no son los mismos para todos los casos?

Otras instituciones o terapeutas que tienen un mismo honorario para todos los pacientes, en nuestro caso  creemos que los mismos deben estar acorde a variables como complejidad del caso, posibilidades del paciente, cantidad de sesiones que realiza por semana, la experiencia y especialidad del terapeuta que estara conduciendo el tratamiento,entre otras cosas.

 ¿Qué debo esperar de mi terapeuta?

Muchas veces tenemos la idea que el terapeuta nos tiene que decir que hacer, u aconsejarnos desde su punto de vista profesional. Desde nuestra visión creemos que cada paciente deberá encontrar su manera particular de transitar la vida.  Según nuestra modalidad de trabajo el profesional realiza básicamente un trabajo de acompañamiento en el cual la persona pueda desarrollar o encontrar  las herramientas que le permitan afrontar sus dificultades o tener una mayor calidad de vida.

¿Por qué se abonan las sesiones cuando no concurro a sesión?

Este es uno de los temas más frecuentes pero muchas veces menos hablado entre paciente y terapeuta.
La razón de abonar la sesión cuando se falta es porque hay un contrato terapéutico que ha sido pactado con anterioridad y debe ser cumplido por ambas partes. Muchas veces cuando falta un paciente sin siquiera avisar con anterioridad le pregunto: ¿Qué pensaría Usted si viene a sesión y no estoy en el consultorio?
 Por otro lado los profesionales viven de este trabajo  y como todos debe percibir honorarios por el mismo.

Lic. Facundo Alvarez.
Director CPSM

Comentarios

Entradas populares de este blog

Miedo a fracasar

Muchas veces escucho en mi trabajo, como así también en mis diálogos internos esta pregunta que resuena. He pensado bastante al respecto y opino que cuando este dilema se presenta habría que tomarse unos minutos para reflexionar acerca de ello. Puede que en algunas situaciones que el miedo al fracaso quede conectado de una forma u otra con nuestra autoestima. Que aquello que se quiere lograr por ejemplo aprobar un examen, dar una presentación, invitar a salir a una persona, etc. Quede ligado y librado a la valoración que los demás le den a mi conducta, hay un riesgo de ser desaprobado o una presión por serlo. Cuando es así este miedo en vez de motorizar, paraliza. Cabe señalar que el miedo no es malo, de hecho es uno de los mecanismos psicológicos y sus conductas derivadas que han permitido a millones de especies la supervivencia. Hay otros casos muchos mas extremos en el cual el “miedo” sirve de pantalla a una intolerancia a la frustración, a la capacidad de poder soportar el erro...

Crecer en las diferencias.

En las relaciones humanas generalmente realizamos un camino casi “obvio”, el valorar principalmente aquello que solo que resulta afín a mi persona: lo parecido, lo igual, tener mismos gustos, ideología, puntos de vista similares frente a diferente situaciones de la vida. Esto es en esencia uno de los lugares de donde los seres humanos sostenemos la ilusión que tenemos los hombres de completarnos con los otros, el mito de la media naranja, dos iguales para ser uno. La mitología griega nos cuenta que los seres humanos en un principio éramos perfectos, solo uno, teníamos una forma esférica y contábamos con cuatro piernas y cuatro brazos. Poseíamos dos caras, una que refería a lo masculino y otra a lo femenino, de esta forma, rodábamos por la vida con un sentimiento de completud. Este estado de ausencia de falta o vacío llevo al humano, según la tradición griega, a ser arrogantes y a pensarnos como dioses. Posiblemente las mismas sensaciones y experiencias de que todo se puede, que ha...

Somos niños obedientes. Reflexiones acerca de los mandatos ¿familiares?

Quizás suene muy psicoanalítico, pero es inevitable señalar como muchos mandatos que nos han sido inculcado de pequeños resuenan el la cabeza de uno, aún siendo adultos. Esta temática como todas tiene diferentes puntos de vista, en parte tanto nuestras cosas disfuncionales como las fortalezas que poseemos, son producto de aquello que nos han enseñado que desde pequeños. Así vamos construyendo a lo largo de la vida nuestro “YO SOY” soy un desastre con mis afectos soy un inútil soy inseguro Frases que se van repitiendo tanto en nuestras cabezas que van configurando una realidad y emociones que le son funcionales. Hay un concepto muy claro dentro de la psicología cognitiva que se llama la profecías autocumplidoras. Son aquellos miedos, preconceptos que uno tiene, sobre los cuales insiste tanto que cobran una fuerza tal que terminan siendo realidad, ya que el sujeto va construyendo las variables, los hechos para que ello suceda. Así el miedoso piensa tanto en su temor que esta idea ...