Ir al contenido principal

Destruir para luego re-construir

Creo que unos de los caminos para reconstruir aquellas relaciones humanas rotas es primero “destruyéndolas” y no quiero que se tome este verbo en sentido literal.
Muchas veces me encuentro con el obstáculo de no poder ayudar a regenerar una relación porque aún no se ha destruido por completo.
En estos términos “el destruir” equivale a que la persona pueda reconocer abiertamente frente a sí mismo que algo no anda bien con un otro. Generalmente hay bronca, resentimientos, odios de los cuales no se pueden hablar y la persona no los llega a reconocer en forma franca sino parcial.
Muchas veces este estancamiento del “proceso de destrucción” se da por las contradicciones y culpa que nos genera tener sentimientos hostiles hacia personas que realmente amamos o son significativas para nosotros.
Por ejemplo como un padre puede tenerle bronca a un hijo, o un hijo sentir deprecio por su madre o hermano.
En síntesis creo que el destruir del cual me refiero no es justamente el eliminar el vínculo con la otra persona sino todo lo contrario, poder elaborar y transformar los sentimientos negativos en una vía de reconciliación.
No se puede reparar o reconstruir aquello que no se haya roto primero.

Comentarios

  1. Construyamos fuertes, libres y sinceros lazos entre humanos, descronstruyamos lo insostenible, negativo...4

    Nos vemos en homoNOsapiens.

    ResponderEliminar
  2. Sinceridad , seria la base de las destrucciones positivas en las relaciones humanas?

    Muchas gracias , creo haber encontrado una solucion.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario, te invitamos a conocer nuestra web www.psicologossanmiguel.com.ar

Entradas populares de este blog

Crecer en las diferencias.

En las relaciones humanas generalmente realizamos un camino casi “obvio”, el valorar principalmente aquello que solo que resulta afín a mi persona: lo parecido, lo igual, tener mismos gustos, ideología, puntos de vista similares frente a diferente situaciones de la vida. Esto es en esencia uno de los lugares de donde los seres humanos sostenemos la ilusión que tenemos los hombres de completarnos con los otros, el mito de la media naranja, dos iguales para ser uno. La mitología griega nos cuenta que los seres humanos en un principio éramos perfectos, solo uno, teníamos una forma esférica y contábamos con cuatro piernas y cuatro brazos. Poseíamos dos caras, una que refería a lo masculino y otra a lo femenino, de esta forma, rodábamos por la vida con un sentimiento de completud. Este estado de ausencia de falta o vacío llevo al humano, según la tradición griega, a ser arrogantes y a pensarnos como dioses. Posiblemente las mismas sensaciones y experiencias de que todo se puede, que ha...

Miedo a fracasar

Muchas veces escucho en mi trabajo, como así también en mis diálogos internos esta pregunta que resuena. He pensado bastante al respecto y opino que cuando este dilema se presenta habría que tomarse unos minutos para reflexionar acerca de ello. Puede que en algunas situaciones que el miedo al fracaso quede conectado de una forma u otra con nuestra autoestima. Que aquello que se quiere lograr por ejemplo aprobar un examen, dar una presentación, invitar a salir a una persona, etc. Quede ligado y librado a la valoración que los demás le den a mi conducta, hay un riesgo de ser desaprobado o una presión por serlo. Cuando es así este miedo en vez de motorizar, paraliza. Cabe señalar que el miedo no es malo, de hecho es uno de los mecanismos psicológicos y sus conductas derivadas que han permitido a millones de especies la supervivencia. Hay otros casos muchos mas extremos en el cual el “miedo” sirve de pantalla a una intolerancia a la frustración, a la capacidad de poder soportar el erro...

Somos niños obedientes. Reflexiones acerca de los mandatos ¿familiares?

Quizás suene muy psicoanalítico, pero es inevitable señalar como muchos mandatos que nos han sido inculcado de pequeños resuenan el la cabeza de uno, aún siendo adultos. Esta temática como todas tiene diferentes puntos de vista, en parte tanto nuestras cosas disfuncionales como las fortalezas que poseemos, son producto de aquello que nos han enseñado que desde pequeños. Así vamos construyendo a lo largo de la vida nuestro “YO SOY” soy un desastre con mis afectos soy un inútil soy inseguro Frases que se van repitiendo tanto en nuestras cabezas que van configurando una realidad y emociones que le son funcionales. Hay un concepto muy claro dentro de la psicología cognitiva que se llama la profecías autocumplidoras. Son aquellos miedos, preconceptos que uno tiene, sobre los cuales insiste tanto que cobran una fuerza tal que terminan siendo realidad, ya que el sujeto va construyendo las variables, los hechos para que ello suceda. Así el miedoso piensa tanto en su temor que esta idea ...