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La terapia se construye con palabras y acciones al igual que la vida.

Quizás por la gran influencia de ciertas escuelas psicológicas en nuestro país,  es que desde el imaginario social se le da mucha importancia a la palabra como herramienta terapéutica  para abordar los conflictos. 
Es por ello que al momento de pensar en la terapia generalmente nos imaginamos un lugar donde lo que decimos o contamos, tiene mucho valor al igual que las interpretaciones, señalamientos o sugerencias que vierte el terapeuta.
Si bien la palabra tiene un valor inconmensurable dentro de nuestras vidas de la misma manera que lo tiene en la terapia, el pensar solo en términos de palabra creo que termina por desprestigiarla.
Hay un dicho muy popular en nuestro país el cual dice:  “Las palabras se las lleva el viento”
Esta frase desde mi punto de vista refiere a que cuando las palabras no están acompañadas de una ACCIÓN y un CONTENIDO son palabras que carecen de sentido..
Con esto quiero llegar a la idea que en una terapia, no solo es  importante aquello que nos dice el paciente o lo que dice el terapeuta, sino que también las acciones y las conductas que genera la terapia en la persona, ya sean dentro y fuera de la misma.
Una terapia construida solo por palabras y carente de acciones que le den a la persona que se trata un mayor bienestar es un barco a la deriva.

Lic. Facundo Alvarez
Mat. Nac. 45759
Mat. Prov. 95.457

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