30/09/09
Los procesos.. entre ellos el terapéutico.
Primero he comenzado por comprar las semillas, armar los almácigos, esperar que crezcan y posteriormente transplantar los brotes a lugares un poco mas grandes. Con suerte el mes que viene tendré que ya ubicarlas en su lugar definitivo y en 60 días mas empezar a ver los primeros brotes de choclos y zapallos.
Una de la cosas a las que nos ha acostumbrado el vivir en una sociedad de consumo es perder la noción del tiempo, la real dimensión del proceso por el cual debe atraviesa aquello que compramos, no pudiendo tener en cuenta además los factores que pueden retrasarlos o hasta echarlo a perder como el exceso de agua o calor.
Creo que este simple ejemplo sirve para poder pensar la vida en estos términos, muchas veces me pasa de encontrarme con pacientes que buscan soluciones mágicas a problemas que se vienen sosteniendo hace varios años.
Justamente la terapia se trata de hacer un proceso, en cual entre otras cosas primero se debe preparar el terreno, unas de las formas posibles creo yo es pudiendo conectarse con la dimensión temporal de las cosas.
Entender las cosas como proceso es ir haciendo un recorrido encontrando algo de sus orígenes, las semillas por decirlo de una manera metafórica. Como se sostienen en el aquí y ahora, que estamos haciendo para que aquello que nos sucede siga sucediendo. Por ultimo poder proyectar un futuro de manera diferente, en el cual yo incluyo el deseo de no volver a padecer más tal o cual cosa, el querer plantar nuevas semillas y saber esperar que crezcan.
Estos planteos de no entender y tolerar los procesos no escapan a cuestiones de pareja, relaciones familiares o proyectos laborales y creo que una de las secuelas que ello deja es a un individuo en el cual el presente es interferido por el pasado o los conflictos, sin posibilidad de disfrutar del aquí y ahora no pudiendo mirar el mañana.
Hasta la próxima.
17/09/09
Mi problema y mi identidad
Entre las diferentes cosas que nos definen y nos da una identidad a los seres humanos, están nuestras problemáticas y conflictos.
Por ejemplo, más de una vez cuando conversamos con alguien se usan los problemas que resaltan en la personalidad de alguien para darle un lugar y una denominación, “el egoísta”, “la histérica”, “el depresivo”, “la hiperkinética”. En otras oportunidades nosotros mismos usamos términos que refieren a una determinada problemática para autodefinirnos.
Así sería como estas cuestiones están arraigadas en nuestra identidad y forman parte de nuestro ego, quizás es por eso que cuando a alguien se le señala un defecto, siente que están socavando su autoestima y por lo general reacciona de mala manera.
Es patrimonio de la mayoría de los mortales tener dificultades atravesar el proceso necesario para cambiar los problemas que se tienen tan apropiados, justamente por que el superarlos nos exige en cierta manera el tener que modificar nuestra forma de relacionarnos con los demás, ocupar lugares distintos y modificar parte de nuestra identidad, lo cual algunas veces puede ser vivido como una perdida a lo que se tiene o una amenaza frente a lo nuevo.
Saludos
El complicado.
15/09/09
La Rutina
Muchas veces la rutina se nos aparece como una circunstancia amenazadora e inevitable en diferentes ámbitos de la vida, como por ejemplo en el trabajo o la pareja.
El diccionario la va a definir como un conjunto de hábitos que se realizan por una cuestión práctica sin tener que razonarlos previamente. De esto podríamos decir que la rutina es una tendencia natural que poseemos los seres vivos que permite un ahorro de tiempo y energía. Si pensamos detenidamente nuestra vida cotidiana veremos que hay una gran cantidad de conductas que se llevan a cabo de esta manera y de hecho no nos quejamos de ellas.
Lo anterior nos permite echar luz sobre la gran confusión que existe acerca de aquello que consideramos rutina, cuando en realidad estamos frente al hastío que produce llevar una vida autómata, desconectada del aquí y ahora, sin pensar y sentir lo que estamos haciendo. Justamente cuando estos factores se convierten en hábitos no pensados es que nuestra realidad toma un tinte disfuncionalmente rutinario.
Aun cuando en nuestras vidas muchas cosas estén condenadas a convertirse en rutina, creo que tenemos el poder de elegir que cosas transformaremos en hábitos y que no.
Por ejemplo se me ocurre que una pareja puede tener como rutina el crear como hábito el que exista un tiempo para que cada uno de sus integrantes desarrolle una actividad en forma independiente que le de placer . En el trabajo uno puede ensayar una rutina que le de acceso a no seguir pensando cuestiones laborales más allá del horario de oficina.
En última instancia creo que existe la posibilidad de crear en nuestras vidas rutinas sanas y creativas que nos den felicidad y bienestar.






