Más de una
vez hemos escuchado la frase que la vida “es como un viaje” o que “transitamos
el camino de la vida” y como en todo viaje debemos llevar cierto equipaje ya
sea para afrontar las dificultades del mismo, como sí también para sentirnos
confortables y disfrutarla.
Hace tiempo
atendía una paciente que tenía la particularidad de llegar al consultorio con
un gran bolso y al menos otra bolsa más en su mano.
En las
primeras consultas pensé que era solo casualidad esa particularidad, supuse que
vendría o iría luego de su terapia a algún lugar en particular que requería el
traslado de muchas cosas.
Un día por
casualidad le solicite que me traiga unos estudios médicos ya que estábamos
trabajando algunas cuestiones en relación a un problema de salud que ella tenía
y sí bien yo no soy medico, me preocupa interiorizarme no solo por salud
psíquica de mis pacientes si no también la física.
Al comenzar
la sesión y como era de costumbre entro con su gran bolso y esta vez dos bolsas
mas entre sus manos, nos dispusimos a trabajar y le pedí que me mostrara los
estudios que le había solicitado.
No me
gustaría exagerar, pero por más que lo haga, doy mi palabra que esta buena
señora tardó al menos 7 minutos en encontrar el sobre con la información de sus
análisis.
Al
preguntar porque cargaba con tantas cosas me respondió: “Siempre voy preparada
por las dudas… llevo un calzado extra por si me cansa mis zapatos de tacos, los
apuntes y un libro que estoy haciendo por sí me aburro en el viaje, un piloto
por si llueve, además en mi bolso voy guardando para que no se me pierdan.
Este curioso
suceso fue sumamente importante para ponernos a trabajar no solo sobre las
cuestiones relacionadas con su salud física sino también sobre todo aquello que
ella llevaba de más en su vida.
Creo que en
algunos momentos es bueno reflexionar que cosas están sobrando en nuestras
vidas o al menos tener un poco más en claro cuales debemos “cargar” y cuales
no.
Creo que
más allá de los matices lo patológico aparece en dos casos muy típicos, los que
van por la vida “solo con lo puesto” expuestos a cualquier hecho imprevisible,
sin capacidad de tener un orden o un horizonte y aquellos que continuamente van
cargados con cosas que los terminan obstaculizando, problemas ajenos, incapacidad
de disfrutar el instante ya que su cabeza esta siempre en el futuro o mirando
al pasado, etc.
Llevar lo
justo en nuestras vidas hace nuestro camino más confortable, menos angustiante
y mucho más feliz. Se debe saber dejar en algunos momentos algunas cosas y
poder tomar otras, sin quedar ni muy livianos para poder pisar firme, ni muy
pesados para poder correr o movernos con más soltura.
En ultima instancia debemos saber que somos responsables de lo que queremos llevar o no.
1 comentarios:
Me encanta siempre leerte Facundo!
Publicar un comentario en la entrada