14/03/11

Aprender a llevar lo necesario.


Más de una vez hemos escuchado la frase que la vida “es como un viaje” o que “transitamos el camino de la vida” y como en todo viaje debemos llevar cierto equipaje ya sea para afrontar las dificultades del mismo, como sí también para sentirnos confortables y disfrutarla.
Hace tiempo atendía una paciente que tenía la particularidad de llegar al consultorio con un gran bolso y al menos otra bolsa más en su mano.
En las primeras consultas pensé que era solo casualidad esa particularidad, supuse que vendría o iría luego de su terapia a algún lugar en particular que requería el traslado de muchas cosas.
Un día por casualidad le solicite que me traiga unos estudios médicos ya que estábamos trabajando algunas cuestiones en relación a un problema de salud que ella tenía y sí bien yo no soy medico, me preocupa interiorizarme no solo por salud psíquica de mis pacientes si no también la física.
Al comenzar la sesión y como era de costumbre entro con su gran bolso y esta vez dos bolsas mas entre sus manos, nos dispusimos a trabajar y le pedí que me mostrara los estudios que le había solicitado.
No me gustaría exagerar, pero por más que lo haga, doy mi palabra que esta buena señora tardó al menos 7 minutos en encontrar el sobre con la información de sus análisis.
Al preguntar porque cargaba con tantas cosas me respondió: “Siempre voy preparada por las dudas… llevo un calzado extra por si me cansa mis zapatos de tacos, los apuntes y un libro que estoy haciendo por sí me aburro en el viaje, un piloto por si llueve, además en mi bolso voy guardando para que no se me pierdan.
Este curioso suceso fue sumamente importante para ponernos a trabajar no solo sobre las cuestiones relacionadas con su salud física sino también sobre todo aquello que ella llevaba de más en su vida.
Creo que en algunos momentos es bueno reflexionar que cosas están sobrando en nuestras vidas o al menos tener un poco más en claro cuales debemos “cargar” y cuales no.
Creo que más allá de los matices lo patológico aparece en dos casos muy típicos, los que van por la vida “solo con lo puesto” expuestos a cualquier hecho imprevisible, sin capacidad de tener un orden o un horizonte y aquellos que continuamente van cargados con cosas que los terminan obstaculizando, problemas ajenos, incapacidad de disfrutar el instante ya que su cabeza esta siempre en el futuro o mirando al pasado, etc.
Llevar lo justo en nuestras vidas hace nuestro camino más confortable, menos angustiante y mucho más feliz. Se debe saber dejar en algunos momentos algunas cosas y poder tomar otras, sin quedar ni muy livianos para poder pisar firme, ni muy pesados para poder correr o movernos con más soltura.
En ultima instancia debemos saber que somos responsables de lo que queremos llevar o no.

1 comentarios:

Laura dijo...

Me encanta siempre leerte Facundo!