10/02/11

Dimensionar los problemas desde una visión individualista o individual.

Unas de las cosas que he aprendido trabajando con los aspectos mas oscuros de la naturaleza humana, tanto ajena como propia, es que lo único que nos puede salvar es el amor.
amor hacia uno mismo
amor hacia los otros
amor hacia aquello que hacemos cotidianamente
el trabajo, los amigos, la pareja, el lugar donde vivo.
Estos últimos meses en mi labor en un hogar de madres adolescentes solteras, me ha enfrentado con la tragedia humana, el abandono y el maltrato.
Más allá de poder dimensionar mis propios conflictos con los de estas niñas y darme cuenta de lo mal agradecidos que somos una gran mayoría de los mortales, he tomado consciencia de otra característica de la naturaleza humana.
Cada uno vive su propia tragedia como única, irrepetible y muchas veces la mas grave.
Freud nos va hablar de realidad psíquica, aquella que por sobre todas las cosas es la que vale para el sujeto.
Esta visión de ver lo mío COMO ÚNICO tiene dos vertientes.

Lo no tan bueno es cuando uno cree ser el centro del universo y que todo aquello que nos pasa a nosotros es lo que realmente importante, sin poder contemplar otros puntos de vista, otras realidades, lo cuál hace que el sujeto se cierre sobre sí mismo y su problemática. La psicología cognitiva nombra a este modo de ver las cosas como generalización.
Lo positivo es cuando esta visión de nuestras vidas parte del sentirnos únicos y auténticos tanto en las cosas buenas como en las malas, sin dejar de considerar al otro, nos permite entender que lo nuestro es importante, que a mi singularidad y como uno es lo más importante que tenemos debemos ocuparnos de ello. Siempre tratando de encontrar los matices.
Creo que a grandes rasgos es la forma de dimensionar los problemas desde una visión individualista o como individuo.