27/10/09

Cuando muere un ser querido.

Unas de las cosas que he intentado cuando comencé a escribir este blog es poder transmitir las cosas en un lenguaje simple, entendible sin tecnicismo democratizando el conocimiento. Para ello opte por escribir acerca de cosas acerca de la vida de otros y también de la mía.
Ayer ha fallecido mi querida abuela Lala, y esto me ha hecho reflexionar bastante acerca de la muerte, salirme del lugar del profesional donde otras veces me pasa de escuchar de la muerte por otros.
Ya he hablado de los duelos, de algunas conjeturas que tengo sobre la misma, en tanto como buen mortal, no tengo certezas y la negra dama sigue siendo un misterio al menos para mí.
Sí quiero contar mi vivencia, lo que pude observar en mí y en otros que estaban cerca.
Quizás es una obviedad, pero así como cada uno tiene una visión singular y personal de vivir la vida también pasa con la muerte. El encuentro con la misma puede generar sentimientos de euforia, negación, paralizarnos, bronca, tristeza y melancolía, porque no también fortalecimiento.
Cada uno de mis familiares lo vivió de una manera diferente y eso algunas veces a uno quizás le cuesta aceptarlo, en última instancia creo que lo que nos cuesta aceptar y metabolizar es la muerte del ser querido y no justamente la reacción del otro.
No existe una única manera de enfrentarla, procesarla y vivirla. Cada cual tiene sus tiempos y forma de resolver su duelo y la perdida.
También pueden aparecer la culpa y las cuentas pendientes, por cuestiones no resueltas, porque a veces ver morir al otro nos puede generar enojo o bronca hacia esa persona, incluso aún cuando se la quiera o se la ame.
La hostilidad aparece ante la negativa de no querer ser abandonado, de no sentirse preparado para que la persona deje de existir, de que devenga en hostilidad el dolor que nos genera el ver al otro morir.
Es por ello que creo que uno de los mensajes mas lindos que nos deja esta situación poco feliz es que la vida es para vivirla, tratar de no dejar cosas pendientes porque la muerte, al menos en este plano carnal en el cual estamos, es la única verdad absoluta .
En relación a esto quisiera transmitir y reproducir las palabras de mi abuelo de 90 años, un verdadero sabio, que me respondió lo siguiente cuando le pregunte que sentía.

“Mira Facundo la muerte de tu abuela me duele mucho y me va a costar estar sin ella, pero yo internamente soy libre, mi espíritu es libre, nada me va a atar ni siquiera la muerte de mi querida esposa, yo al menos hoy elijo seguir viviendo”

Creo que en las palabras de mi abuelo esta la aceptación de la muerte como parte de la vida, el no cargar con ella antes de vivirla en carne propia, en poder convertirla en algo que nos fortalece, sin negarla, sin dejar de reconocer que es dolorosa. Es la decisión de vivir y elegir como hacerlo aún cuando uno se encuentra en el final de su vida.
Por ultimo pienso que viendo las diferentes reacciones frente a la muerte podría decir que más allá de las herramientas de cada uno posee, tiene la libertad de elegir en que convertir esta situación.



Estas palabras te las dedico a vos abuela, ahora que estas ahí …. ¿dónde?
en mi corazón, en lo que hoy soy como persona…. también entre muchos otros, gracias a vos.

6 comentarios:

Inés dijo...

Cuando me lleveis afuera no digais: "para la calma eterna"
Dejad en la tumba junto al vestido zapatos para emprender la senda.

Tres dias he de descansar. Luego emprenderé mi camino.
Por incendios y por hielos va el espíritu peregrino.

El aire de las alturas es bueno; muy pronto he de sanarme.
Mi paso anda libre de la tierra por siete rondas estelares....

El Verbo de los mundos resuena desde el fundamento astral,
para parirle a la muerte la eterna forma espiritual.

Asi se desarrolla el espíritu humano, transfigurado en la luz divina, hasta que el amor lo impulsa y hacia la tierra se encamina.

Él no conoce la eterna calma, quiere peregrinar,
se dispone a la senda del destino, ¡listo para caminar!

de "El peregrino de los mundos" de J W von Goethe.

Querida Lala, te acompaño con alegría y amor profundo en tu caminar atravesando el umbral entre la vida en la Tierra y tu nacer en la vida del espíritu, te acompaño Lalo en tu caminar firme en la Tierra, despierto tu espíritu, los acompaño a todos, seres queridos que aman a Lala y los llevo en mi corazón!!

Un fuerte abrazo Facu, te quiero mucho!!
Ine

elcamaleón dijo...

Seguro que tu abuela está feliz recordando a su niño Facu.

La muerte es tan inevitable como la vida.

Un abrazo sentido.

Aloha dijo...

Querido Facu:

Hoy me entero. D.E.P

Se lo que se siente porque a mi abuela materna la perdí ya adulta. Con ella se acabó decir abuela. Pero opino como igual, somos como somos en gran parte a nuestros abuelos. Y más si hemos tenido la suerte de tenerlos cerca.

Un gran abrazo virtual amigo.

Marina Fligueira dijo...

Yo también soy abuela, y no quiero que me lloren cuando muera.
Que sigan la vida felices es mi deseo. Mis hijos- mis- nietos me dan ahora cariño, me quieren y los quiero. Luego después no hay que llorar, solo vivir con el dulce recuerdo. Un saludo. desde Pontevedra.

Marina Fligueira dijo...
El autor ha eliminado esta entrada.
Marina Fligueira dijo...

Perdón me salió publicado dos veces.